Marzo 6, 2026

Oda a un ramo de violetas

fundacion-pablo-neruda-oda-a-un-ramo-de-violetas

Crespo ramo en la sombra sumergido:

gotas de agua violeta

y luz salvaje

subieron con tu aroma:

una fresca hermosura

subterránea

trepó con tus capullos

y estremeció mis ojos y mi vida.

Una por una, flores

que alargaron

metálicos pedúnculos,

acercando en la sombra

rayo tras rayo de una luz oscura

hasta que coronaron

el misterio

con su masa profunda de perfume,

y unidas

fueron una sola estrella

de olor remoto y corazón morado.

Ramo profundo,

íntimo

olor

de la naturaleza,

pareces

la onda, la cabellera,

la mirada

de una náyade rota

y submarina,

pero de cerca,

en plena

temeridad azul de tu fragancia,

tierra, flor de la tierra,

olor terrestre

desprendes, y tu rayo

ultravioleta

es combustión lejana de volcanes.

Sumerjo en tu hermosura

mí viejo rostro tantas

veces hostilizado por el polvo

y algo desde la tierra

me transmites,

y no es sólo un perfume,

no es sólo el grito puro

de tu color total, es más bien

una palabra con rocío,

una humedad florida con raíces.

Frágil haz de violetas

estrelladas,

pequeño, misterioso

planetario

de fósforo marino,

nocturno ramo entre las hojas verdes,

la verdad es

que no hay palabra azul para expresarte:

más que toda palabra

te describe un latido de tu aroma.

«Oda a un ramo de violetas» en Odas elementales (Pablo Neruda, 1954)

Compartir:

Últimas Publicaciones