Marzo 6, 2026

75 años de Canto General: Artigas

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Fundación Pablo Neruda conmemora este 2025 los “75 años de Canto General”, libro fundamental del poeta Pablo Neruda, una de las obras más influyentes de la poesía Americana y universal.

En la sección destinada a los libertadores, de Canto general Pablo Neruda muestra a José Artigas como una fuerza de la naturaleza, y califica al conjunto de sus campañas  como “victoriosa derrota”. Es que las derrotas de Artigas fueron muchas, tal vez más que sus triunfos. Pero triunfante o vencido Artigas se instaló en la historia como el principal emblema de la independencia del Uruguay: “ Oh Artigas, soldado del campo creciente, cuando para toda la tropa bastaba / un poncho estrellado por constelaciones que tú conocías…”

La independencia del Uruguay  fue un proceso especialmente complejo. Había tres potencias imperiales: España, Portugal, y una local, Argentina,  que tenían intereses en la llamada Banda oriental, parte importante de lo que sería  el Uruguay.

Artigas descendía de  los fundadores de Montevideo y tenía un fuerte arraigo con la tierra y  con su pueblo del que fue caudillo. Luchó por la autonomía del Uruguay, contra porteños bonaerenses,  españoles y portugueses. Con ejércitos mal armados pero decididos y leales siguió el paradigma del héroe popular, como el Manuel Rodríguez, chileno, y el Sandino nicaragüense. Llegó a dominar todo el litoral uruguayo y su influencia llegaba hasta el centro físico y simbólico de su patria que lo reconocería como el constructor de la nacionalidad.

En una ocasión los portugueses, desde Brasil  invadieron la Banda oriental con cinco mil hombres curtidos en las guerras contra Napoleón. El historiador Carlos Heras anota que “Artigas defendía heroicamente pero sin éxito, el territorio uruguayo, carecía de todo, con milicias valientes pero mal armadas: no podía oponerse a un ejército regular, aguerrido y bien pertrechado.”  Finalmente el ejército portugués entró en Montevideo el 20 de enero de 1817.

El gobierno argentino estaba preocupado por la invasión portuguesa pero no podía hacer nada puesto que todos sus recursos los consumía la organización del ejército con el que los generales O´Higgins y San Martín  atravesarían la cordillera de los Andes, para expulsar definitivamente a España del otro lado de la cordillera.

Entonces Artigas acudió con eficacia a la guerra de guerrillas y con gran  sacrificio pudo sostener la guerra contra los portugueses.

José Artigas pertenece a esa generación de los guerreros que no solo tuvieron que luchar contra los imperios coloniales europeos sino también dar su primera forma a los países que nacían, llegar a acuerdos en cuestiones de límites con los vecinos y enfrentar la anarquía resultante de las ambiciones de caudillos  y montoneros. Por esto junto con el título de libertadores se les dio el de padres de la patria. Algunos de ellos – como Artigas y O´Higgins – ganaron altos grados militares en las guerras de independencia y, también como Artigas y O´Higgins vivieron muchos años de ostracismo y murieron fuera de las patrias en cuya construcción se habían empeñado.

Con su autoexilio Artigas, un libertador se relaciona con el doctor Francia, un verdugo. Esto ayuda a entender los poemas “Artigas” y “El doctor Francia” de Canto general que primera vista pueden resultar crípticos.

Artigas vivió los últimos 30 años de su vida autoexiliado en Paraguay, regido entonces por el implacable doctor Rodríguez Francia, dictador al que Neruda retrató en la sección “Los verdugos”, de Canto general, así: “…vivió (…) como una estatua sórdida y cesárea / cubierta por los velos de la araña sombría.”

En el poema sobre el exilio de Artigas, Neruda  dice:

“Amargo trabajo el exilio”, escribió aquel hermano de mi alma / y así el entretanto de América cayó como párpado oscuro / sobre la mirada de Artigas, jinete del escalofrío, / opreso en la inmóvil mirada de un déspota, en un reino vacío.

Este déspota debe ser el Doctor Francia, y al hablar del vacío de su reino, ha de referirse al Paraguay de la época. La convivencia entre el sátrapa Francia y Artigas es uno de los episodios más curiosos de la historia de América.

Al tiempo que se construían las naciones se iba formando una tenue conciencia de la necesidad de  unidad americana y de la singularidad del continente. Dice Neruda  

América tuya temblaba con penitenciales dolores: / Oribes, Alveares, Carreras, desnudos corrían hacia el sacrificio: / morían, nacían, caían: /  los ojos del ciego mataban: la voz de los mudos / hablaba. Los muertos por fin encontraban partido, / por fin aquellos sangrientos supieron que pertenecían / a la misma fila: la tierra no tiene adversarios.

Artigas ingresó al Paraguay con cerca de cien seguidores reducidos a la pobreza. La separación, ya dentro del Paraguay, fue triste: “el general y nosotros llorábamos” recuerda uno de aquellos hombres que fueron dispersados.”

Jesualdo, en su libro Artigas, del vasallaje a la revolución, escribió: “Detrás de la escolta que lo lleva ni siquiera quedan polvos levantados marcando el camino que recorren porque la marcha es nocturna y silenciosa. Y porque el verde lujurioso, maraña impenetrable del trópico, va cerrando tras suyo la senda que los conduce al voluntario u obligado cautiverio, en definitiva, su vuelta a la tierra”.

Texto: Por Darío Oses

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